PREGUNTAS INGENUAS CON NECESIDAD DE RESPUESTAS. (Ojo que a los niños no se les miente y a los adultos tampoco)

By | 2012/03/08

Marta Riskin[1] sostiene que, apoyadas en la llamada convergencia tecnológica, las corporaciones expresan tolerancia por la diversidad cultural y la democracia distributiva, pero desalientan el diseño de productos y limitan la distribución de contenidos.

Paul Auster[2] respondía: Si. Se trata, quizá, de una cuestión de mercado. Lo que no se conoce no existe y, por lo tanto, no tiene valor.

Terminada mi película “Las aventuras de Nahuel”, empecé la desconsolada tarea de intentar que sea vista por sus genuinos espectadores, los niños. Sabía perfectamente que las chances de que se exhibiera en condiciones mínimas, o sea en 4 o 5 salas, eran bastante difíciles de conseguir, independientemente de que la película fuera considerada buena, regular o mala por los programadores de las salas y circuitos que en sus reuniones continuas todos los santos Lunes del año deciden que películas bajan de cartel y cuales suben. Tengo mis serias dudas de que inclusive hayan considerado tomarse el tiempo para verla en los DVD’s que les envió la distribuidora a cada uno y porque tampoco asistieron a las proyecciones especialmente programadas para ellos.

Aclaración: desde el momento que yo pretendía que se exhibiera durante las vacaciones de invierno tampoco me fue fácil conseguir que alguna empresa distribuidora aceptara comercializar mi película porque ellas saben muy bien de su impotencia.

Aclaración: La mayoría de las películas argentinas reciben un tratamiento similar, y, la gran mayoría de las dedicadas a la infancia, ni siquiera pueden soñar con ser exhibidas durante las vacaciones de invierno. Los llamados “tanques” ―nuevo sinónimo del vocablo películas― norteamericanos se lo impiden.

Después que le bajaron el pulgar a mi película, sentí mucha bronca, bronca que devino en depresión para finalmente “volver a vivir”, gracias a las ganas de salir a buscar ciertas respuestas que quizás ayudaran a que mi próxima película corriera mejor suerte. Estas eran (y siguen siendo) las preguntas:

¿Porqué los directores y productores no podemos gozar de la genuina necesidad de ver en varios cines de nuestro país, la reacción de los chicos frente a nuestras películas?.

¿Acaso no es una genuina y merecida necesidad humana la de constatarnos con nuestro público y así poder mejorar y enriquecer las próximas producciones?.

¿Porqué unos pocos pueden más que muchos, arrogándose el derecho de impedir que nuestras películas lleguen a sus destinatarios?.

¿No será acaso insuficiente la legislación vigente para regular el mercado?

¿Porqué permitir que las distribuidoras norteamericanas atenten contra la libertad del público de elegir películas argentinas para nuestros niños?.

¿Cómo se puede pensar en intentar encarar una nueva producción sin siquiera poder recuperar los costos que insumió la película realizada si no existe la posibilidad de exhibirla en una cantidad apreciable de pantallas durante un tiempo aceptable?.

No me acuerdo quien me lo comentó o dónde lo leí pero de todos modos es lo menos importante: “mientras un papá y su hijo estaban esperando entrar a la sala, el chico extrañado le preguntó: ¿es cierto papá que los únicos que hacen películas para los chicos son los norteamericanos?.

Esta pregunta de ¡¡un niño!! responde a todas las anteriores y nos conmina a responderlas en acciones. ¿no?.


[1] Antropóloga. UNR. Página 12. Solidaridad y convergencia. 7/3/2012

[2] Escritor norteamericano. Tomás Eloy Martinez. ADN. 11/8/07. “Entrevista en Nueva York”

4 thoughts on “PREGUNTAS INGENUAS CON NECESIDAD DE RESPUESTAS. (Ojo que a los niños no se les miente y a los adultos tampoco)

  1. Marta

    Alejandro, comparto tus comentarios. A mi también me gustaría saber por que los chicos argentinos no pueden ver películas argentinas. Bueno… eso ya lo se, las películas argentinas no tienen lugar en las pantallas argentinas. Lo que me gustaría MUCHO!!!es que los chicos las puedan ver.

    Reply
  2. Mailen

    También comparto tus inquietudes y una de mis respuestas fue que, seguramente es muy peligroso para los norteamericanos que los niños latinos vean películas latinas, con el tiempo tendríamos personas más consientes de sus raíces, mas integradas y seguras de si misma. El cine es ideología, es mensaje, es arte masivo. Es una herramienta muy poderosa para dejarla en manos de los pueblos.
    De todos modos creo que desde el Instituto debería haber un cambio mas profundo en este aspecto, creo que lo están haciendo poco a poco con el cine en general y las salas INCAA, pero deberia ser más profundo.

    Reply
    1. Alejandro Malowicki

      Estoy de acuerdo con lo que escribís y agrego que el INCAA debería reglamentar una cuota de pantalla específica para las películas infantiles argentinas.

      Reply
  3. Verónica Margarido

    Hola Alejandro! Qué triste, lamentable e indignante es la actual situación respecto del cine y de lo que les ofrecemos a nuestras infancias! Lo digo como mamá y como maestra. No tenemos qué ir a ver! Soy de Bahía Blanca y siempre trato de estar cerca de los artistas locales y sus producciones. No me interesa llevar am is hijos al shopping ni participar de toda esa movida consumista y pobre. Yo puedo hacerlo, pero hay tantos chicos que no tienen acceso a nada!
    Me encantaría saber cómo podemos ver tu película de Nahuel! me atrapó! Cuánto trabajo de los artistas, qué belleza!
    Saludos cordiales para vos y toda tu gente!
    Verónica

    Reply

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *