PREGUNTAS A UN DIRECTOR DE CINE QUE SE EMPEÑA EN CREAR PELÍCULAS PARA NIÑ@S

“E intentado no hacer nada que avergonzara al niño que fui”. José Saramago

mis-titeres-y-yo

Director de especie desconocida

Cada vez que me preguntan cuál es mi profesión y respondo que soy director de cine, aclarando de cine infantil me responden con rostros que expresan una mezcla de curiosidad, extrañeza e inquietud. Y para intentar conocer más sobre mí especie continúan:

¿Y cuáles películas hiciste?

Como es simple deducir que nunca han oído hablar de mis películas y como tampoco me es fácil aceptar esa deducción, mi huidiza respuesta es: “lo que pasa que los adultos no las conocen”. Menos mal que no me repreguntan “y los chicos, ¿las conocen?”, no muchos… Siguiendo el orden cronológico, la siguiente pregunta puede ser:

Y  teniendo tanto éxito las películas norteamericanas durante las vacaciones de invierno y de verano ¿por qué no son muchos los chicos que ven tus películas?  

Pienso: ésta es la mía, porque la respuesta me da pié para una breve explicación acerca del ¿mercado? en el cual ¿compiten? mis películas y todo el cine infantil argentino. Comienzo por aceptar que si bien son las vacaciones de invierno y verano las épocas del año en que más entradas se venden, es justamente por esa razón que es imposible exhibir en las salas películas nacionales (salvo alguna que otra excepción que no hace más que confirmar la regla). Mi ocasional interlocutor/ra tratando de comprender esta aparente contradicción se silencia por unos segundos e insiste:

No te entiendo…

O entiende sí, pero quizás no quiere ofenderme diciéndome que quizás mis películas no son lo suficientemente buenas como para recibir el favor del público. Y ahora soy yo el que antes de responder necesita unos segundos para superar mi subjetiva sospecha… y explico:

Sucede que durante las vacaciones, las distribuidoras norteamericanas con sus “tanques”, (le aclaro que es un calificativo que utilizamos los que trabajamos en la industria del cine para referirnos a las películas norteamericanas) ocupan la casi totalidad de las pocas pantallas (alrededor de 800) que albergan las salas de todo el país, con escasos límites y condicionamientos y con piezas publicitarias amortizadas en sus costos en todos los estrenos de cada uno de los países de habla hispana (y también de los que no lo son). En tanto los exhibidores, o sea los ¿dueños? de las salas reciben a los tanques con ofrendas conformadas de baldes de pochoclos y otros alimentos chatarras (que en realidad son el verdadero negocio de las salas) prometiendo a las major’s (calificativo que utilizamos en la industria del cine para referirnos a las distribuidoras norteamericanas) impedir que una película argentina reciba las entradas que dejaría de percibir un “tanque” norteamericano y no tener que correr el riesgo, por ejemplo, de soportar represalias que se traducirían en no proveerles alguno de sus próximos estrenos.

Con unos pocos segundos de reflexión mi interlocutor lanza la tan temida y esperada pregunta:

¿No será que los productores nacionales no invierten en publicidad y no producen películas tan buenas como las norteamericanas?

A la primera cuestión respondo que las productoras “Pymes”, que son la inmensa mayoría y que producen casi todas las películas nacionales tanto infantiles como para el público adulto, luego de terminarlas quedan con sus arcas exhaustas razón por la cual no podrían encarar una efectiva campaña publicitaria competitiva porque les insumiría aproximadamente una inversión del orden del 25/30% del presupuesto de la película.Y con respecto a la segunda respondo que la única manera de corroborarlo sería posibilitando a los chicos que puedan verlas. Y continúo: lo curioso del caso, y que responde en parte a la pregunta, es el hecho de que cuando alguna de las cuasi desconocidas y pocas peliculas infantiles argentinas se exhiben en los canales de televisión de aire o en el cable o en Internet o por diferentes plataformas, son excelentemente recibidas por los chicos. Y ni hablar cuando no hace mucho las podían ver solo en DVD ¡¡las veces que las veían!!  y los padres, a pesar de estar hartos de escuchar los mismos diálogos y canciones de la misma película argentina me llamaban para pedirme un nuevo casete porque el que tenían, y de tantas pasadas, se había estropeado.

Pero ¿no podrían entonces exhibirse en las pantallas de la televisión y en otras plataformas?  

Claro que sí. Pero como los propias plataformas que programa el INCAA: “Espacios Incaa” “IncaaTV” y “Odeón” carecen de producciones de los últimos tres años no son de interés para las niñas, los niños y los jóvenes.

A ésta altura de la conversación comienzo a percibir de parte de mi interlocutor cierto desconcierto que atribuyo a que mis argumentos estarían siendo tomados en cuenta…

¿Y no podría el Estado a través del INCAA ayudar a corregir ésta situación?

Sí, podría. Pero es muy poco lo que hizo desde las épocas en que se manifestó con más virulencia ésta realidad, allá por los años 80/90. Ninguna gestión, incluyendo, por ahora, a la actual, intentó cambiar las condiciones de la exhibición. Y las muy contadas iniciativas apenas si fueron paliativos surgidos con más ahínco por las coyunturas políticas que se valían de las infancias como estandartes para llevar “aguas a su propios molinos” que apenas rozaron las verdaderas causas que históricamente entorpecieron el acceso de niñ@s y jóvenes a películas nacionales.

Habiendo tantas dificultades, ¿por qué entonces te dedicás a dirigir películas para el público infantil?

Fundamentalmente porque soy un director de cine que expresa sus ideas creando historias para niñas y niños y que también pretendo vivir de mi trabajo en la profesión que elegí.

¿O sea que los posibles inversores y productores no invertirían sus dineros en producciones infantiles nacionales teniendo tantos obstáculos que intentar superar para recuperar sus inversiones, recibir las ganancias correspondientes e inclusive reinvertirlas en futuras producciones?

Por supuesto que no. Razón por la cual las políticas de fomento a la producción de películas infantiles y juveniles que las diferentes gestiones del INCAA llevaron y llevan adelante con la justa convicción de ayudar a los productores, es imprescindible que incluyan específicas resoluciones para la exhibición en los cines que ayuden a que las películas infantiles e infanto juveniles puedan competir en el mercado en condiciones verdaderamente competitivas, valga la redundancia, con las producciones norteamericanas.

¿Se pueden cambiar las condiciones que aquejan la exhibición de las películas infantiles e infanto juveniles argentinas en las salas de cine?

Cantidad y buenas películas son imprescindibles para intentar que el Estado, tanto sea el INCAA como el Ministerio de Cultura se decidan a convocar a los productores, distribuidores y exhibidores locales y extranjeros, a una mesa de diálogo donde se discutan y se definan nuevas reglamentaciones en defensa de la exhibición nacional de las películas infantiles teniendo como objetivo primordial el interés superior del niño tal como lo expresa la Convención Internacional del Niño incorporada a la Constitución argentina.

¿Cuántas películas infantiles se han estrenado en salas durante los dos últimos años?

Tanto en el 2015 como en el 2016 no se estrenaron películas infantiles argentinas.

¿Cuántas películas se están produciendo en el 2016?

Según la información que tengo, desde Mayo se está produciendo una película con técnicas de animatronics en Mendoza que se llama “Bu y Bu” dirigida por Eduardo Rodríguez y la producción de Anahí Barrera; y en Buenos Aires una película de “acción viva” llamada “Terrible” con producción de Enrique Muzio (Orsay-troupe) y mi dirección y que se encuentra en proceso de postproducción.

¿Hay alguna película terminada en condiciones de ser estrenada en el año 2017?

Se llama “Anida” y es un hermoso largometraje de animación dirigido por Liliana Romero.

2 pensamientos en “PREGUNTAS A UN DIRECTOR DE CINE QUE SE EMPEÑA EN CREAR PELÍCULAS PARA NIÑ@S

  1. MIRIAM NORA GVIRTZ

    que malestar me produce que no hay preoucpacion por la NIÑEZ.ellos son el futuro de nuestro pais
    considera que la imagen, educa, mas que mil palabras!
    educar con la mirada, podemos de a poco , entrando al MUNDO INFANTIL, nos enseña, quienes somos nosotros, y que hacemos por ellos
    hacer cine es mostrar como es la vida de los niños
    propongo un cine argentino, centrado en las infancias, ellos dejaran los celulares, los jueguitos electronicos y otros insttrumentos que no los deja divertirse y pensar!
    hay niños que tienen condiciones singulares importantes de acercar a este mundo ,me refiero a los niños que no oyen , no ven, o cuestiones motrices , mentales, neurologicas, que ayudarian a los padres, docentes , realizar un acercamiento mas objetivo,
    yo quiero UNA INFANCIA MAS SANA!

    Responder
    1. Alejandro Malowicki Autor

      Hola Miriam: ante todo muchas gracias por escribir un comentario relacionado con mi nota. Tu respuesta es coincidente con mis opiniones aunque creo que con respecto a tus apreciaciones respecto a los “jueguitos electrónicos”, “celulares” y “otros instrumentos que no los dejan divertirse y pensar” creo entender las intenciones que deseas expresar pero es bueno tener en cuenta que no son los aparatos los responsables, que por supuesto son solo objetos. Lo que nos interesa son los contenidos que esos aparatos transportan. A los aparatos, incluyendo a la televisión y a todas las pantallas y pantallitas digitales hay que nutrirlos de contenidos entretenidos, divertidos y que se produzcan teniendo en cuenta EL INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO expresado claramente en la Declaración Universal de Los Derechos del Niño. Los paradigmas culturales que utilizan los productores de contenidos (en su mayoría provenientes de las factorías norteamericanas) con los que actualmente se encuentran los niños en los aparatos no tienen en cuenta a las niñas, a los niños y a los adolescentes como sujetos de derecho sino como sujetos de consumo y es muy lamentable. Esa es la razón principal por la que debemos insistir en que las nuevas generaciones de creadores audiovisuales de nuestro país incluyan en sus proyectos y deseos obras dirigidas a las infancias para todas las pantallas que existen y existirán enriqueciéndose con nuestras riquísimas diversidades culturales y la de todos los continentes.Abrazo.

      Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *