LOS NIÑOS HABLAN

By | 2019/01/01

1 de Enero de 2019.

PRIMERO COPIO EL ARTÍCULO EN BASTARDILLA   (Editorial del diario Clarín del 24 de Diciembre de 2018) Y LUEGO OPINO

https://www.clarin.com/opinion/chicos-quieren-macri-muera_0_T3zb7DA9E.html

Los chicos que quieren que Macri muera

 “Queeee… se muera Macri; queeee… se muera Macri, queee… se muera Macri…”. La maestra había pedido a los alumnos que escribieran en una cartulina pegada en el pizarrón sus deseos para 2019 cuando, impulsado por uno de los pequeños,surgió el coro que entonaron cinco o seis de ellos durante algunos minutos. Los chicos que le deseaban la muerte al Presidente celebraban su último día de clase: se trataba del acto de entrega de boletines por el cual todos ellos pasaban de tercero a cuarto grado. Es decir, andan entre los 8 y los 9 años.

La escena sucedió el miércoles 19, en una escuela municipal de un barrio porteño de clase media. Se trata de una de esas escuelas con prestigio dentro del ámbito estatal de la Ciudad, a la que muchos padres eligen convencidos de que la educación pública sigue siendo muy importante para que sus hijos crezcan al tanto de la realidad social, como contraposición a la caja de cristal en la que crecerían quienes van a un colegio privado. Otros padres mandan a sus hijos ahí simplemente porque es gratuita y no podrían pagar una cuota.

Apenas el grupito de chicos comenzó su coro contra Macri, algunos padres que asistían al pequeño acto dentro del aula se miraron con desconcierto. Una sensata madre indicó: “No, chicos, eso no”, pero sus palabras se perdieron en medio del ruido general. Otros padres, en cambio, se miraron cómplices por la “gracia” de sus hijos. La madre del niño que había comenzado el canto confesó: “Y bueno, no estaría mal que se muriera”. La maestra, a todo esto, no dijo nada. Nada.

Los chicos finalmente se distrajeron con otra cosa y el canto cesó. Como si hubieran cantado un villancico acorde con el espíritu navideño. Ni la maestra ni los padres consideraron que había que explicarles a esos chicos que no estaba bien desearle la muerte a nadie. Ni en la escuela ni en la calle ni en una cancha. Que no es un chiste ni un juego. Ni a los 8 años.

Que no hay diferencia entre desearle la muerte a Macri ahora y festejar el falso cáncer que tuvo Cristina Kirchner en 2012 o el cáncer verdadero que mató a Evita en 1952.

Que no hay nada de progre en celebrar la muerte. Al contrario, es lo más retrógrado que puede haber en un ser humano. Bien facho, para decirlo con su jerga.

Tal vez suceda que muchos de esos padres, por una cuestión de edad, crecieron cuando la última dictadura agonizaba o ya había terminado. Y no vivieron esa época en la que tantos le desearon la muerte a otros tantos con éxito. Cuando la grieta era de vida o muerte de verdad, no de discusiones por Facebook.

No entienden que lo peor de querer ver muerto a alguien simplemente porque piensa distinto es que existe el riesgo de que se cumpla.

AHORA OPINO: «LOS NIÑ@S HABLAN»

Cuando leí el artículo y me enteré del cantito que entonaron algunos niñ@s la primera pregunta que me hice fue: ¿Qué les impulsó a expresar el deseo de que «Macri se muera». ¿Acaso alguno de ellos o varios lo escucharon en sus casas? ¿lo escucharon en la calle? ¿en los gritos de alguna de las numerosas manifestaciones en contra de Macri?, en todo caso lo que si está claro es que lo escucharon por boca de los adultos. No es difícil imaginar que ése deseo lo hayan escuchado en ocasiones cuando sus padres, muy enojados y sin prestar atención a la presencia de sus hijos, expresaban airadamente sus broncas al enterarse de los aumentos del transporte público y de los servicios que tendrán que aguantar y solventar desde el primer día del nuevo año 2019. Y de ninguna manera creo que hayan expresado ese deseo queriendo que se cumpla. Más bien me inclino a pensar que ése grito en boca de los niñes tenía que ver con el sentimiento de impotencia que el gobierno de Macri cultiva casi todos los días desde que asumió la presidencia golpeando sin piedad a quienes lo votaron y a quienes no lo votaron expresando en sus hechos el deseo de que se mueran los que no puedan pagar sus tarifazos o los que se quedaron sin trabajo o reciben sus ingresos cotidianamente devaluados por la inflación. ¿Acaso cada puñetazo con forma de aumentos y emails comunicando despidos con que Macri les pega a los padres de los niñ@s que entonaron la tonadilla no les impulsa el deseo de querer que el responsable se muera?

A nadie se le debe desear la muerte. Estoy de acuerdo. Pero tampoco se debe sembrar muerte mermando los recursos imprescindibles que la mayoría de la población necesita para sobrevivir. ¡Es difícil soportar tantos puñetazos lanzados por Macri y sus funcionarios. El 40% de la población sobrevive por debajo del límite de la pobreza: “Nos preocupan los valores que está mostrando la pobreza, que sigue teniendo rostro de niñez”, indicó Sebastián Waisgrais, especialista en inclusión social y monitoreo de Unicef. En lo que refiere a la niñez y adolescencia, vivir en la pobreza durante las primeras etapas de la vida significa no asistir a la escuela o hacerlo con retraso, no tener vestimenta digna y estar privado del acceso al agua potable, a la electricidad, vivir en espacios inseguros y en condiciones de hacinamiento. Estas realidades tienen consecuencias negativas, al igual que la posibilidad de que se reproduzca en la siguiente generación y comprometen el presente y futuro de las niñas y los niños que la viven, así como el desarrollo económico y bienestar social del país”, indica el informe. 

¿Cómo los padres le explican a los niñ@s que no pueden proporcionarles alimentos, ni ropas decentes ni la posibilidad de pagar el valor de un boleto de colectivo para llevarlos a la escuela porque no tienen dinero? ¿Acaso la mentirosa promesa de Macri de que «todo será mejor en el trimestre siguiente» paga la comida, la ropa y el pasaje de colectivo?  Unicef estima: “que en 2018 alrededor de un 27 por ciento del total de NNyA en Argentina sufren privaciones monetarias y no monetarias a la vez. Tomando en cuenta a la población total de niños, niñas y adolescentes (unos 13 millones) esto equivaldría a un poco más de 3,5 millones. Por otro lado, hay unos 2,9 millones de niños, niñas y adolescentes que no son pobres en la medición por ingresos pero sí lo son en la medición de privaciones no monetarias. 

Seguramente intentando explicarles a sus hij@s la dolorosa realidad en la que les tocó en suerte vivir es que surgió esa expresión surgida espontáneamente que sin duda no estaba destinada a desearle la muerte a Macri sino que estaba manifestando que Macri se vaya. Nada de esto está tenido en cuenta por el periodista que escribió la nota editorial del diario Clarín del 24 de Diciembre de 2018.

 

 

 

 

 

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