LA INFANCIA DEL PRESENTE

“Los niños, esos seres extraños de los que nada se sabe, esos seres salvajes que no entienden nuestra lengua”. Jorge Larrosa.

 

Si el niñ@ es testigo de que el papá o la mamá se quedan sin trabajo, si se entera que les es cada vez más difícil pagar el alquiler y las expensas, que el papá no pudo comprarle una flor a la mamá porque no tiene el dinero para ello, (mi amigo Miguel Gila decía que si en el bolsillo no sobraban algunas monedas para comprarle una rosa a su amor la cosa estaba de verdad muy difícil), de no poder pedir un chocolatín porque sabe que es caro e insoportablemente difícil para los papás tener que aguantar el dolor de no poder gratificarlo, si escucha que no pudieron comprar un medicamento o porque era insoportablemente caro o que la obra social no se los cubría o que la empresa médica reducía los descuentos pero aumentaba el precio de sus servicios, si por televisión se encuentra con imágenes, historias y programas que solo le hacen ver y escuchar gritos, peleas, insultos, amores vacíos de amor, pobres gentes criminalizadas, adolescentes criminalizados, programas llamados periodísticos dónde los periodistas, sin ninguna vergüenza se acusan mutuamente de mentirosos y en el mismo lodo a los invitados y los invitados entre sí, si ven  películas que en su mayoría muestran a la violencia como única conducta para solucionar conflictos, si sufren la violencia física o psicológica cómo método para someter sus voces, sus ideas y sus deseos, si ven publicidades que pretenden convencerlos de la importancia que para gozar de una buena vida debe poseer autos lujosos, deleitarse con ricas y espumantes bebidas, sentarse a comer a mesas bien servidas con alimentos que quizás ya no están en sus mesas o nunca estuvieron, cosméticos utilizados por hombres y mujeres a la que se los muestra como discursos únicos de belleza, a presidentes justificando guerras, apoyando a presidentes guerreristas, avalar o promover injusticias, soportar a funcionarios y dirigentes políticos que discuten los resultados de estadísticas acerca de si la infancia pobre, indigente y con hambre es del 30% o del veintitantos en un país que es capaz de alimentar a 400 millones de habitantes y los gobernantes y los dueños de grandes empresas nacionales y multinacionales no fueron ni son capaces de dejar de lado sus exorbitantes ganancias y brindarlas con honestidad a todas las infancias del país.

 “E intentado no hacer nada que avergonzara al niño que fui”. José Saramago.

¿Hay algo más importante y urgente que proteger el presente de las infancias? Si los responsables de elegir e incentivar en los medios audiovisuales los contenidos paradigmáticos de una sociedad basada en los principios del consumismo y la violencia no dejan de administrar éste aquelarre, éste griterío y ésta programada confusión de valores humanitarios que sufren las infancias y las adolescencias, si las infancias son testigos y víctimas de todos estos atropellos y muchos más, tarde o temprano serán los ciudadanos niñ@s que sobrevivan, los que generarán los cambios necesarios para restablecer un mundo mejor, un mundo en el que los adultos antes de tomar decisiones se busquen en sus infancias y desde allí las respeten.

Cada nacimiento es la promesa de un mundo nuevo”. Hannah Arendt.

 

 

2 thoughts on “LA INFANCIA DEL PRESENTE

  1. LILIANA SILVA

    GRACIAS POR COMPARTIR ESTOS TEXTOS….EL CINE Y LA LITERATURA DEBEN IR DE LA MANO……

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    1. Alejandro Malowicki Post author

      Muchas gracias Liliana por tu comentario.Me alegra que compartamos la propuesta.Saludos cordiales.

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