“No puede ser que los chicos piensen que el único país que se ocupa de hacer cine para ellos es Norteamérica”

By | 2012/02/11

Escribiendo Cine
Alejandro Malowicki:No puede ser que los chicos piensen que el único país que se ocupa de hacer cine para ellos es Norteamérica
Por Juan Pablo Russo

En vacaciones de invierno llega al cine Las aventuras de Nahuel (2009), film de Alejandro Malowicki que combina la técnica de animación con títeres. “Hoy tenemos producción pero no tenemos salas para exhibir las películas”, dice el realizador que estrena su película únicamente en el cine Gaumont y Cosmos – UBA.

Alejandro Malowicki

¿Qué se van a encontrar los chicos frente a Las aventuras de Nahuel?

Es una película para chicos que está realizada con mezcla de dos técnicas: títeres y dibujos animados. Básicamente cuenta la historia de un chico muy humilde que está buscando a su mamá y en esa búsqueda, junto con un amigo que es un gato muy divertido, también se encuentra con un libro de leyendas aborígenes de nuestro territorio. Leyendo esas leyendas se mete adentro transformándose en un dibujo animado junto al gato. Ahí empiezan a vivir las vicisitudes de las diferentes leyendas de todas las culturas aborígenes que se van presentando a lo largo de la película.

¿Cómo es la mezcla de animación con los títeres?

La película tiene una parte con títeres que es todo el mundo de Nahuel en la ciudad. Son títeres, no de guante sino de una técnica especial. Trabajamos mucho tiempo para lograr que los titiriteros pudieran manejar los títeres y que el espectador pudiera ver los títeres con bracitos, con piernas, con caras, con movimientos. Es más complejo que los títeres de guante, Se hicieron escenografías muy grandes, proporcionalmente a los tamaños de los títeres y es una experiencia nueva en Argentina. Es la primera vez que se hace una película con esta técnica.

¿En el mundo hay películas con esta técnica que acá no se han podido ver?

Con la técnica que nosotros usamos, no. Por supuesto que hay muchas películas que se hicieron con títeres. Sin ir más lejos Los Muppets con Jim Henson y muchas otras películas que se hacen en otras partes del mundo que lamentablemente en Argentina los chicos no pueden ver porque obviamente los “tanques norteamericanos” ocupan todas las salas posibles. De todos modos esta técnica que usamos nosotros no la he visto en otras películas.

¿El guión está basado en una novela tuya?

Yo escribí una novela basada en el guión de la película que editó Alfaguara y es una especie de libro de texto también. Las  culturas aborígenes afortunadamente es un tema curricular en las escuelas primarias y es un libro que acompaña a los chicos en las escuelas.

¿Por qué decidiste meterte con el tema de las culturas aborígenes?

Me pareció que era muy interesante tratar de asociar lo que le pasaba a un chico muy humilde y abandonado con el abandono de las culturas aborígenes de nuestro territorio. Esos dos abandonos de alguna manera me instaban a contar una historia divertida, entretenida, que es para chicos pero que de alguna manera se pudieran asociar estas dos características.

¿Cuesta mucho hacer cine infantil en Argentina, ya que es un género que casi carece de producción?

Tú pregunta tiene dos fases. Por un lado hacer una película para chicos te diría que no se diferencia mucho de hacer una película para grandes. Lo que sí es muy diferente es como contar una historia para chicos y esto sí es muy diferente porque en Argentina no hay una tradición de películas para chicos.

¿Pero por qué la carencia de producción infantil?

Esto afortunadamente en la Argentina ha cambiado. En estas vacaciones de invierno se estrenan dos películas: Las aventuras de Nahuel y Hermanitos del Fin del Mundo (2011). En el verano se van a estrenar tres o cuatro películas. Y hay en producción más de dieciséis películas infantiles. Lo que está pasando en Argentina en este momento con respecto al cine para la infancia es absolutamente maravilloso. Debemos ser el único país en el mundo, salvo EE.UU, que tiene cuatro o cinco películas para estrenar y dieciséis en producción. El problema de la producción por suerte lo estamos superando con una inestimable ayuda del INCAA.

¿Entonces cuál es el problema hoy?

El problema más grande es que hoy tenemos producción pero no tenemos salas para exhibir las películas.  Las salas están atoradas por un solo cine: el norteamericano. Los chicos no pueden ver las películas francesas, ni las italianas, ni las japonesas, ni las hindúes. Sólo  ven cine norteamericano. Esto tiene que cambiar y ahora va a poder cambiar porque tenemos películas. Hay que generar una reglamentación, no que prohíba nada, sino que permita convivir al cine argentino y al cine de otras latitudes también con el cine norteamericano. No puede ser que los chicos piensen que el único país que se ocupa de hacer cine para ellos es Norteamérica.

Igual este problema no sólo ocurre con el cine infantil sino con el cine argentino en general y las películas que no son de las grandes distribuidoras.

Es cierto lo que vos decís. Pero con el cine para chicos se agrava porque tenemos nada más que dos semanas en vacaciones de invierno para poner nuestras películas y uno o dos meses en verano. Es necesario que los exhibidores en Argentina se ajusten a una reglamentación que hoy no existe y que tiene que estar específicamente diseñada para el cine infantil producido en el país o de otras latitudes.

¿Hay previsto un recorrido por las escuelas o un plan para llevar los chicos al cine?

El INCAA tiene un programa al que las escuelas pueden pedir las películas y con el cine móvil se acercan a las escuelas. Esto es algo que las escuelas en general lo conocen. Ahora sería bueno empezar, ya que tenemos producción, a pensar en un circuito en donde los chicos puedan ir de las escuelas a las salas a ver las películas argentinas. Es interesante la posibilidad de trabajar para que los chicos de todas las escuelas tengan la posibilidad, como un programa curricular más, de ir una vez por mes a ver cine a ver las películas y no verlas en un televisor en video. El cine es algo más que una película. El cine es la sensación que uno tiene cuando está en una sala a obscuras, rodeado de gente y todos frente a una pantalla. Esa sensación que te da el cine es lo que abona a la emoción que te genera la película en la pantalla.

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